Lectores (mas o menos) asiduos

Las mujeres de mi vida

¡Qué originalidad mas novedosa! Una entrada de un blog sobre mujeres, escrita por un tío... ¿Qué será lo próximo que se me ocurra? ¿Un coche con alas? ¿Una compresa híbrida con batería recargable vía "e-motions"? ¿Un vibrador que te contabilice las calorías que consumes por orgasmo?... Es tal el estado de reseción que vengo padeciendo, que ya ni para buenas ideas me da la neurona. Y si estás pensando que la idea del consolador con pulsómetro no está mal, he de reconocerte que no es ni tan siquiera mía. Así están las cosas.

Podría echarle la culpa de mis últimas desafortunadas reflexiones al tópico sobre la recapitulación típica de cada fin de año o inicio del nuevo, pero la realidad es que últimamente paso demasiado tiempo a solas conmigo mismo, y está mas que demostrado que soy la peor compañía en la que puedo estar. Vivo prácticamente solo. Como solo, friego solo, veo la televisión solo, juego solo, duermo solo, cago solo... Bueno, esto último ha sido, y debe seguir siendo, siempre así; es que he cogido carrerilla, y como siempre, se me ha ido la pinza sola. 

Cuando me masturbo, debería de contar como que follo solo, pero como últimamente lo de follar me parece tedioso y pienso que está muy sobrevalorado prefiero seguir reservando esos momentos onanistas al mundo de lo fantásticamente íntimo y personal, en la que la sola evocación de mis momentos mas lascivos, ya sean reales o imaginarios, sean toda la compañía necesaria que debiera desear.

En fin, demasiada soledad, y sobredosis de tiempo libre, por mas que me empeñe en mantenerme a mi mismo ocupado con toda clase de actividades físicas y mentales. Y esta, te lo aseguro, es una mezcla muy peligrosa cuando se trata de mi. Me pongo a darle vueltas a mis pensamientos, que inevitablemente se mezclan con mis sentimientos, provocando que surjan todo tipo de recuerdos que creía muertos y enterrados. ¡El ataque de los recuerdos muertos vivientes! Y así fue, como me vi atacado y fui casi devorado por alusiones sobre las mujeres de mi vida, y de lo que, en ella, me han aportado, quitado, enseñado, defraudado... En una sola palabra, enriquecido.

Lo reconozco, hubo un tiempo, en un pasado no lo bastante lejano como para haber podido olvidarlo, en el que también fui uno de esos tantos seres babeantes que besan el suelo por donde ellas pisan. Como tal, no era mas que un pelele, una marioneta dispuesta a entregar los hilos que la manejan con tal de obtener el privilegio de una mirada dedicada que no implicara un rictus de asco o repugnancia. Que me dejaran acercarme a ellas sin que recordaran que se habían dejado la plancha en el horno, o que tenían que lavarse la cabeza después de haberse duchado.

Fue una época aciaga, donde lo máximo a lo que podía aspirar, era a ser reconocido y tenido en cuenta como una amiga mas. Me contaban cosas que se supone que un hombre joven no debería conocer aún sobre el género femenino. Me consultaban por cual próximo pretendiente creía yo que debían decidirse, y luego volvían para contarme lo cerdos que son los hombres, porque en plena cita en el piso del elegido en cuestión, se había presentado de improvisto su prometida, y no habían tenido tiempo, ni tan siquiera, de pasar de un fugaz magreo... que por aquel entonces no lo comprendía bien, pero que ahora veo claro, que era lo que realmente les molestaba. Una evolución inevitable del verdadero significado del "coitus interruptus".

Podía irme de acampada con ellas, yo solo, y dormir juntos y desnudos... Y mis continuas y vanas erecciones eran contempladas como una mera y simpática curiosidad. Era como si fuera esa colega rarita, con un juguetón clítoris sobredimensionado. Luego venían los otros, los hombres de verdad, de visita... ¿aún piensas que no puedo hacerme invisible? Deberías de haberme "no visto" en aquellos momentos. Ni aunque me hubiera metido una barra de uranio enriquecido con estroncio por el culo, y me hubiese puesto a brillar como una estrella en el momento de su estallido como supernova, me habrían dedicado ni un parpadeo de un segundo. Simplemente la "amiga fea" dejaba de existir.

Pero lo que mas daño hacía a mi ego pseudo masculino y a mi amor propio eran los padres de ellas. ¿Por qué diablos yo era el único chico que podía quedarse a solas con todas en sus casas? ¿Por qué se ponían como unas fieras si las veían entrar de noche en el picadero público de turno, pero se tranquilizaban insultantemente cuando eran informados que era en mi triste compañía? Vamos, daban por sentado que con cualquiera iban a follar, pero conmigo, solo a ver las estrellas. Y lo peor, es que encima de todo, esta era la cruda realidad.

¿Sabes el chiste ese de la diferencia entre una puta y una hija de puta? No te diré que lo inventé yo, pero seguro que él que lo hizo, se inspiró en mi, o el muy desgraciado, tuvo idéntica suerte en sus tratos con las féminas. El caso es que solo me faltó el tener liquidez económica para haber sido el estereotipo del hoy conocido como "pagafantas". Afortunadamente no llegué nunca a esos extremos, porque aunque no lo creas, la dignidad ha sido siempre una de mis mas fieles compañeras... Y la ruina siempre ha ido de su mano, así que, "m'an que" hubiera querido, sus consumiciones. las abonaban ellas, faltaría plus.

Pero no todo tiene porque ser malo o contraproducente si sabemos buscarle el lado positivo y convertimos en ventajas las adversidades. Vale, si... De haberle dicho esto mismo a mi yo de aquellos años, la respuesta habría sido, sin lugar a dudas, una grosería del tamaño de mi propia frustración. A fin de cuentas yo era un chico "normal" que quería lo mismo que deseaban todos los demás: follar. Pero no pudo ser, y como en mi universo "para lelos" no es posible deshacer lo hecho o, en mi caso, hacer lo que no pudo ser hecho, en lugar de lamentarme y suplicar por un poco de su atención, saqué el mejor partido de la situación y me convertí en un cabrón desalmado, derribé a las diosas de sus pedestales y aprendí a tratar a las mujeres de tu a tu. Tantos años de ser su mejor amiga, me sirvió para perder la virginidad casi por accidente a la tardía edad de... ¿lo quieres saber todo, eh? Pero también me enseñó como piensan, como sienten, que les gusta y que odian las mujeres. Y, ¡oh sorpresa! no somos, después de todo, tan diferentes.

A pesar de mi tardío estreno, he de confesarte que de nada me puedo quejar, aparte que lloriquear no va en absoluto conmigo. Después de todo, puedo estar satisfecho de haber hecho realidad muchas de esas típicas fantasías sexuales masculinas antes de que cumpliera la treintena. Y digo "satisfecho" y no "orgulloso" porque ¿sabes qué? Después de todo, no es para tanto como se creen. Además, hace unos días, y curiosamente mientras hacía mis necesidades, no sé de donde pudo venirme la escatológica asociación de ideas, me sorprendí a mi mismo, haciendo un repaso mental de todas las mujeres con las que he yacido... No era por vanagloriarme, ni tampoco se trataba de una transacción en mi banco de pajas. Sinceramente, no recuerdo cual fue el detonante de semejante recuento, pero si te puedo confesar, que al final de la remembranza, esbocé una malévola y tranquilizadora sonrisa... Después de todo, y con mis cuarenta almanaques sobre las espaldas, la cosa no estaba tan mal. Y mas aún, teniendo en cuenta que llevo compartiendo mi vida veintiuno de esos años con la misma compañera, y que dejé de "salir de caza" hace ya, por lo menos, una década. Por supuesto, coge con pinza esto último que he entrecomillado, es solo una forma de llamarlo, porque mas que cazador, siempre he sido mas el señuelo, el gusanito pinchado en el anzuelo y es pasto de la "presa" mas predispuesta a morderlo.

Lo mas curioso del caso, es que no conseguí acordarme del nombre de todas al principio... Ni tan siquiera de todas en realidad. Y cuando el tanteo me parecía suficiente, me venía a la mente una nueva cara, otra ciudad, diferente oportunidad y sumaba una mas. No me pongas esa cara, que tampoco estoy alardeando de ninguna gesta, que tampoco han sido tantas, pero si, con mucho, mas de las que yo mismo me podía esperar, en aquellos jóvenes yermos años.

En cualquier caso, has de saber que soy de los que siempre ha preferido la calidad a la cantidad, y por calidad entiendo el trato global y en su conjunto, no a triviales y fugaces momentos de mero y vacío, aunque siempre placentero sexo. Por eso, después de recordar a las mujeres con las que me he acostado, decidí dedicarle también algo de tiempo a rememorar a las que mas me han importado, aún sin haber llegado al roce carnal con ellas... A las que mas me han aportado a lo largo de toda mi vida, hayan pasado por mi cama o no. Y fue cuando realmente me sentí feliz de tener atesoradas en mi memoria a las mujeres de mi vida.

La primera, A, obviamente, por supuesto, y sin lugar a ninguna duda, es la mas importante, ya que fue la que me dio la vida, aunque fuera sin querer, por uno de esos tropiezos mas o menos afortunados que suelen pasar cuando menos te lo esperas. Aún así, y teniendo en cuenta que se las hice pasar putas en mi llegada a este mundo, sería incapaz de reprocharle que no fuera "buscado" en un principio. Al contrario, ya que a pesar de todo esto, siempre me ha querido la que mas, y sé que daría su vida sin pestañear a cambio de la mía, hasta el punto, que aún hoy día, sigue siendo una parte muy importante de mi sustento vital. Gracias a ella, estoy aquí, sin ella no seguiría aquí y es ella la reina indiscutible de mi corazón.

De todas estas mujeres que han significado mucho en mi vida, también quiero hacer especial mención a las dos únicas que por desgracia ya no puedo volver a ver, ni a sentir sus besos y sus manos sobre mi cabeza, y todo ese tierno cariño incondicional que me profesaban, M y L. Sin que el orden implique en absoluto preferencia o prevalencia de una sobre la otra. Os quise y os seguiré queriendo mientras viva, y aunque os conocí ya mayores en mi tierna infancia, os tengo presentes en mis pensamientos cada día. Sé lo mucho que me quisisteis y lamento el tiempo que no pude pasar con vosotras antes de que os fuerais de este mundo.

Luego está A M, que llegó cuatro años antes que yo, y fue mi primera compañera "incondicional"... hasta que tuvo edad suficiente para ir por su cuenta y empezó a verme como un "moco" enano y casi despreciable e insoportable. Podíamos "odiarnos" y darnos de hostias entre nosotros como dos pequeños salvajes, pero en el momento que uno necesitaba ayuda, ahí ha estado siempre el otro para socorrerle. Como los dedos de una mano, muy diferentes, pero parte de una misma unidad, que si se cierra, forma un potente y sinérgico puño. Ahora en nuestra mutua madurez es mi confesora y (casi) siempre sabia consejera ¿o era al revés?...

Fuera del entorno familiar, y antes de empezar con los roces carnales, nunca olvidaré a M L y su inseparable vecinita y amiga S. Durante años mis dos "best friends in all the senses". Con ellas aprendí mucho sobre las mujeres y de las mujeres, fueron las causantes del derrumbe de la mística imagen femenina que me había hecho, sufrí mi primer rechazo sentimental en toda regla, y me divertí como una zorra tetrapléjica en un gallinero abierto. Las veía entrar y salir, ir y venir con todos los pollos del corral, y aunque estaba cerca siempre de ellas, jamás tuve la menor oportunidad. Actualmente el tiempo y las distancias parece que todo lo ha enfriado, pero nunca las olvidaré.

Realmente, antes de ellas, estuvo A, una compañera de clase de mis tiernos años de colegio, que apenas sabía de mi existencia, pero que no puedo dejar de mencionar, ya que se convirtió sin querer, en mi primer gran amor muy platónico. Nunca me atreví a confesárselo, y siempre me lo reproché ¿por qué fui tan cruel de no proporcionarle esa tremenda carcajada que me hubiera echado en la cara? En fin, nunca mas se supo, pero ahí sigue su recuerdo. Quizás sea mejor así... O no, nunca lo sabremos.

Por fin, la primera con la que llegué a algo mas que a una "sana" y sencilla amistad, T. Me "robó" el primer beso en los labios. Me REGALÓ el primer beso en mi boca. Ese que dicen que nunca se olvida. ¿De verdad? Pues va a ser que... Para ser mi primera "relación" oficial, no pudo ser mas enrevesada, retorcida y frustrante. Cien por cien mi estilo. Era Testigo de Jehová, y no podía "salir" conmigo. Solo nos veíamos (y lo demás) por las mañanas, en las horas perdidas de las clases del instituto. Por las tardes me dedicaba a... (no a lo que tu calenturienta cabecita depravada está pensando) vagar como alma en pena por los alrededores de donde vivía con su madre, en vanos intentos de encontrarme con ella "casualmente". Me dejó por otro(s) que creo que estuvieron antes que yo, y por teléfono. Sobre el pupitre esta nota que aún conservo, no sé por qué... "Aunque la vida nos separe, nunca te olvidaré. T"... Y me olvidó.

Un par de años después, llegó "mi" S, mi socia y compañera durante mas de la mitad de mi existencia, y espero que hasta el final de mis días. Hermana de M J y de B, esta última, la primera de las tres que conocí, al coincidir como compañeros de clase en mis años de la E.G.B. Curiosamente, de las tres, la última con la que pensé que podía acabar, y como si fuera una especie de compensación por mis desastrosos inicios con el género femenino, tuve la inconmensurable fortuna de ser elegido por la que, para mi, sin lugar a dudas, es la mejor. Me quiere con locura y devoción. Lo sé, no porque me lo diga, si no porque me lo demuestra día a día. Tiene la habilidad de sacar lo mejor y lo peor de mi, a veces incluso casi al mismo tiempo. Lo sabe (casi) todo sobre mi, y aún así me admira. Lo sé (casi) todo sobre ella, y aún así, me sigue sorprendiendo. Es una fuerza de la naturaleza en estado latente. Es la que tira de mis riendas y evita que me desboque, pero también la que me espolea para que no me duerma. Hemos compartido tanto en todos estos años, que jamás te lo podría contar todo aunque fingieras que realmente te interesa. Realmente no sé si te aburrirías o te escandalizarías. Seguramente ambas dos a partes iguales. Pero a mi, a ella, que nos quiten lo bailao. Y lo que quede por venir.

Mas recientemente, apareció en mi vida I, y lo hizo para quedarse. O al menos esto es lo que yo deseo. Con el paso de los años, ha llegado a convertirse en algo tan importante en mi vida, que ya no podría concebirla sin ella. Al contrario de lo que puedas pensar, no es rival de S ni viceversa. Ambas están condenadas, aún a su pesar, a convivir y compartir palacio en el reino de mi corazón. Créeme, esto último no sonaba tan vomitivamente empalagoso en mi cabeza como una vez escrito y leído, pero no lo he querido "corregir" porque no sé de que otro modo expresar esta realidad. Son como los polos magnéticos, opuestos pero a la vez atrayentes. Y yo como la aguja de una brújula, siempre apuntando al norte pero sin dejar nunca de señalar al sur. Aunque te suene inaudito, I es justo la pieza que me faltaba para que en mi vida todo cuadrara, y encontrara el equilibrio y la estabilidad emocional que me ha traído a la paz y felicidad en la que llevo sumido los últimos siete años. Ya ves, soy tan increíblemente inestable, que necesito del soporte de las dos, para ir por el camino mas recto en mi vida. Y me siento tan afortunado de contar con la amistad, el cariño y el amor de ambas, que sinceramente, me aterra la idea que esto pueda cambiar. Espero que esta dicha, me dure hasta el último de mis suspiros, y de esta manera, nunca dejaré este mundo pensando que no mereció la pena llegar a él, para conocerlas y vivir mi vida junto a ellas...

Poco después de conocer a I, y poco antes de que nuestra amistad fraguara en la sólida relación que es ahora, pasó por mi vida, y también por la de S, M, como un auténtico huracán. Nos absorbió, nos engulló y puso nuestra vida patas arriba. Como todas las mujeres de mi vida, me enseñó mucho, a su muy particular manera. Al principio desde la amistad, luego desde el cariño, pasando por el sexo y por último desde la decepción. La quise y la querré siempre, pero nunca de la misma manera. Ambos somos demasiado egoístas y orgullosos como para ser compatibles mas allá de la distante amistad, y ambos decidimos tomar el mismo, y a la par, diferente camino... el que nos marcaba nuestras conciencias. Ella por el suyo, y yo, claro está, por el mío. Lo compartimos todo, incluso el amargo sabor del mutuo desencanto. Aún así, no podía faltar hoy en este humilde, y seguramente torpe, homenaje a las mujeres que mas me han influido en todos estos años que llevo sobre la faz de la Tierra.

No sé que me deparará el futuro, torpe de mi. Sé lo que deseo, y te aseguro que tal como estoy ahora, emocionalmente y sexualmente hablando, voy perfectamente servido. Rompería ahora mismo el boli, la pluma y hasta mi eterno teclado, firmando para que me garantizara que nada de esto iba a cambiar. Pero esto es imposible y lo sé, lo cual en cierto modo es bueno, porque me obliga a no dormirme en los laureles, y luchar por conservar lo mejor que tengo. Lo único que merece realmente la pena.

Ya te dije que en mi, es mala combinación el tiempo libre y la soledad... ¿ves lo que he hecho? Si lo has leído todo, regalándome parte de tu tiempo, y has sobrevivido al tedio, no podrás decir al menos, que no te avisé.

Gracias por seguir ahí... y como siempre, siéntete libre de dejar un comentario, si es que aún te quedan ganas.













Y te sientes libre y feliz

Una fría, plácida y preciosa tarde invernal. De nuevo a solas contigo, en mi humilde y desamparado blog. No soy muy de tópicos, a no ser que los utilice en beneficio propio, o para reírme un rato con cruel y puro sarcasmo. Me había prometido a mi mismo no terminar el año, con la típica entrada recapitulación de lo que ha pasado, con la vana y estúpida esperanza, de, por el mero hecho de cambiar una hoja en el calendario, todo hará un "reset", y podremos volver a empezar de cero.

No... lo siento pero no me lo creo. Para mi, hace tiempo que se acabó el cuento, y nunca terminó con un "y fueron felices..." Ni hay años que acaban, y otros que empiezan, como si dejarás atrás una casa en ruinas para volver a habitar una nueva. Tras las doce campanadas de noche vieja, todo seguirá igual, te comas las doce uvas, te bebas doce chupitos o en el mejor de los casos, consigas tener doce orgasmos... Bueno, en mi caso, si consiguiera esto último, si creo que algo cambiaría, pero no viene a cuento ahora.

Sin embargo, a pesar de mi pertinaz y flagelante falta de fe en prácticamente todo, me sabe fatal dejar que la nueva cifra anual llegue, y pille a este mi, tu, nuestro rinconcito en la red, con tan triste y amargo sabor de boca como dejó la anterior entrada.

Está claro que no por esto vamos a enterrar el dolor y la tristeza por los que se han quedado en el camino, pero como superviviente nato que debo ser, no tengo mas remedio que seguir mirando con esperanza hacia delante, y necesito creer que el futuro también nos depara cosas buenas, y que otros llegaran para rellenar esos huecos de frío vacío que nuestras pérdidas nos dejaron. No sustituir, pero si aplacar un poco la sensación de duelo y soledad.

Por duros que se nos hagan los días, no debemos bajar la guardia, y aunque nos veamos lejos del espectacular y fértil jardín, fíjate que aún hay flores que emergen y sobreviven  en las aceras, partiendo con sus finas y pequeñas raíces el mas descarnado y estéril de los cementos. Citando a mi admiradísimo y añorado maestro Carl Sagan, del que hace poco se cumplió el décimo quinto aniversario de su muerte,
"En algún sitio algo increíble espera ser descubierto."

Y ese "algo", bien puede ser, en nuestro caso, también un "alguien". 

No podría negarte que este año, para mi, ha sido catastrófico, pero ahora, sentado aquí y echando la vista atrás, también he de reconocer que hubo sus momentos buenos. Momentos de efímera pero explosiva felicidad. Secuencias atesoradas en mi memoria, robadas directamente al continuo tiempo. Mentiría si dijera que todo ha sido malo. Y tu y yo sabemos lo poco que me gusta mentir... ¿O aún lo dudas?

Para el año "entrante", este que numeramos con el 2.012, ya nos están vaticinando que será duro, complicado... Y una vez mas, se habla también de un apocalíptico fin del Mundo. A ver si con esto aciertan de una vez, que ya me suena a la fábula de Pedro y el lobo. Que de tanto decir que se va a acabar el Mundo, al final me van a coger desprevenido, porque es otra cosa, una mas, que ya no me creo. En cualquier caso, ya nos están preparando mentalmente para lo que ya se veía venir y yo sospechaba desde hace tiempo... es todo un mero trámite y una excusa para vender trajes de noches, fracs, botellas de cava y uvas, porque por lo demás, es un suma y sigue, y ese continuo tiempo al que le robamos las migajas de nuestros mejores recuerdos, se venga cruelmente de nosotros dándonos por saco con lo de siempre, mientras pueda y/o duremos.

Eso si, durante toda esta semana, y hasta que no estemos a mediados de la que viene, vayas por donde vayas, entres donde entres, y te cruces con quien te cruces, todos te van a desear "feliz año"... ¿Acaso me vas a dar trabajo? ¿Me vas a regalar el kilo de limones? ¿No me vas a cobrar la puta I.T.V.?... Al menos ¿me vas a ofrecer tu sincera y desinteresada amistad para el resto de mi vida? ¡Ah! ¿Que no?... ¿Que no nos conocemos? Pues sinceramente, vete al carajo, porque lo último que necesito es una frase mecánica y carente de todo sentimiento que cacareas por el mero hecho de que es lo que se supone que toca. Cuanto fariseismo desperdiciado.

En fin... esto no se acaba. Al menos mientras tengamos vida y ganas, seguiremos tirando del carro. Porque no hay mas remedio, porque no nos quedan cojones, y porque, aunque no nos sobren los motivos, la vida es de un solo sentido, y hay que seguir adelante. Si me lo permites, voy a terminar hoy con otra cita, de uno de mis autores españoles favoritos, el grandísimo Antonio Gala
"La felicidad es darse cuenta que nada es demasiado importante."
Así que trata de ser lo mas feliz posible. Recuerda que todo lo que empieza también acaba, y que aunque te creas a salvo en una fortaleza inexpugnable, esta está construida sobre la frágil superficie de un insignificante planeta que órbita al rededor de una mediocre estrella del montón, que reside en las afueras de uno de los brazos de una vulgar galaxia en espiral... Es como si los habitantes de una mota de polvo de tu salón, dejaran de disfrutar y vivir lo mas plenamente posible, por preocuparse de que día te toca coger el plumero. Estéril e irónicamente absurdo. Realmente, al final, tomas conciencia que nada tiene la importancia que le queremos dar, o nos lo quieren hacer creer, y entonces, por mal que estés, una pequeña y tímida sonrisa florece en tus labios. Y te sientes libre y feliz.

Continuara...


La última desgracia de este año

A cuatro escasos días para cambiar de calendario, y dar por concluido este dichoso año dos mil once, quería venir aquí, a este humilde y polvoriento blog, y crear una entrada resumen, como suele ser ya costumbre por estas fechas en todos los medios, de todo lo acontecido en mi entorno mas cercano en estos tresciento cincuenta y nueve días ya consumidos.

Mi sana intención no era aburriros ni deprimiros con lacónicos y rutinarios lamentos por la crisis perenne que sufro en mis carnes desde hace ya demasiado tiempo. Tampoco iba a despotricar, en esta ocasión, contra esta mezquina y apestosa sociedad en la que mal convivimos... Hoy quería ser lo mas positivo posible, y haceros partícipes de mis mejores momentos, que también los ha habido.

Quería hablaros sobre mi triunfo sobre mi mismo. De como, gracias a un férreo y disciplinado entrenamiento, una buena dosis de autodeterminación, y la motivación que supone ver como consigues esos pequeños resultados mes a mes, he conseguido recuperar mi mejor forma física, o casi, de mis últimas tres décadas. Después de un larguísimo intervalo de tiempo, que duró al menos quince o veinte años, en el que conseguí un cuerpo acorde con eso que llaman sedentarismo, elevado a la máxima potencia, y de varios fallidos intentos de reducir el diámetro de mi excesivo contorno, esta vez puedo decir lleno de satisfacción y orgullo... como si fuera un Borbón cualquiera en su misiva navideña, que lo he conseguido. Y aunque aún haya mucho trabajo que hacer, para obtener los resultados deseados, puedo afirmar rotundamente, que tras estos quince meses de sacrificio y entrenamiento, estoy en el buen camino.

Pero desgraciadamente, hoy me he enterado de una trágica noticia. El fallecimiento de una persona muy importante en la vida de alguien muy querida para mi, que solo pretendía lo que en el fondo buscamos todos, sentirnos bien con nosotros mismos y encontrar el máximo número posible de esos momentos de fugaz y apreciada felicidad. Y es que no sé que tiene este año ya caduco, que no nos da respiro con las desgracias, que cada vez que quieres levantar cabeza o el ánimo, nos sacude con un desafortunado suceso.

No puedo contaros mucho de ella, porque en realidad éramos unos grandes desconocidos, pero me siento vinculado a su memoria, por medio de esa otra persona que si forma parte indeleble de mi vida y con la que comparto en estos momentos su dolor, además que tristemente, conozco perfectamente de primera mano lo que es perder de forma trágica y prematura a un gran amigo.

Las conocí a ambas, ya muy amigas, precisamente gracias a la gran red, hace ya mas de diez años, cuando éramos casi unos pioneros de las primeras redes sociales en los canales del IRC hispano. Curiosamente, causé un efecto completamente opuesto entre las dos, y mientras con una hubo esa química inexplicable que provoca que los destinos de unan para toda una vida, con la otra, parecía como si fuéramos agua y aceite. Pero a pesar de ello, ambos teníamos siempre ese nexo de unión, con nuestra querida amiga común.

Es por todo esto, por como la "conocí", por lo que "compartí" con ella, esa maravillosa amistad común, y por su lucha para conseguir sentirse bien con su cuerpo, en la que, aunque de muy diferentes maneras, soy también partícipe, por lo que he querido plasmar hoy aquí, a través de esta entrada, este pequeño y modesto homenaje a su memoria.
 

No tengo mas palabras, solo este cómplice sentimiento de tristeza y desasosiego contigo, y el deseo, que esta sea, por lo menos, la última desgracia de este año.

Descansa en paz, Gloria.

Treinta y una preguntas



Uno. ¿Alguna vez te ha pasado que algún objeto que lleva ahí meses, en su sitio, prácticamente olvidado, se ha caído de repente y sin motivo alguno aparente?

Dos. ¿Qué os pasa a las mujeres? Ni siquiera entre vosotras conseguís entenderos o poneros de acuerdo.

Tres. ¿Qué nos pasa a los hombres? ¿Realmente somos tan simples y básicos? Un plato de carne medio cruda, una cerveza helada, un partido de fútbol... y hacer el ridículo mas espantoso con tal de pretender acabar la noche entre las piernas de una mujer.

Cuatro. ¿Por qué cuando no estamos a gusto con algo, nos dedicamos a despotricar, a quejarnos, a decirle a los demás lo que se debería hacer... pero nunca hacemos nada para cambiarlo?

Cinco. ¿Hasta cuando vas a seguir pensando en esta puta rima? Ya cansa y no tiene gracia. Realmente creo que nunca la tuvo, pero nos encanta aborregarnos para sentirnos integrados en el rebaño.

Seis. ¿Qué os pasa a las mujeres? Fantaseáis con situaciones sexuales escabrosas. Os apasiona un relato erótico. Os excitáis soñando con ser las mas deseadas... Pero luego nos tildáis de babosos y salidos cuando intentamos hacer realidad todo estos deseos.

Siete. ¿Por qué nos creemos los hombres que no hay nada que no podamos hacer cuando nos mira una mujer atractiva, si la mayoría de las veces lo único que conseguimos hacer a la perfección es el mas completo y absoluto de los ridículos?

Ocho. ¿Por qué me cuesta tanto hacer cosas que en teoría me encanta hacer?

Nueve. ¿A qué viene esa eterna rivalidad entre hombres y mujeres, si en realidad, no podemos estas los unos sin los otros?

Diez. ¿Hay alguien ahí?

Once. ¿Desde cuando, exactamente, dejó de importarnos el contenido y pasamos solo a prestar atención al continente? 

Doce. ¿De verdad somos tan superficiales, o acaso nos da miedo mostrarnos tal como somos?

Trece. ¿En serio crees que nuestro destino está "escrito" y que tus actos pasados y presentes no influyen radicalmente en tu futuro?

Catorce. ¿Por qué nos importa tanto la vida de los demás, en vez de cultivar y amueblar profusamente la nuestra?

Quince. ¿Por qué para el mundo no somos nadie, pero para algunos somos el mundo?

Dieciséis. Exactamente ¿que produce ese escalofrío cuando oyes determinadas melodías, ves ciertas escenas o rememoras esos recuerdos atesorados en tu memoria?

Diecisiete. Si no me gusta ni el fútbol, ni la cerveza, no estoy continuamente pensando en sexo, y prefiero pasar una velada contigo, hablando y conociéndote, en vez de salir de marcha con unos hipotéticos amigotes... ¿Significa esto que soy menos hombre?

Dieciocho. ¿Entre miles de millones y millones de estrellas, solo en un pequeño planeta orbitando una que no tiene nada de especial en absoluto, se van a dar las condiciones óptimas para que surja la vida?

Diecinueve. Y hablando de la vida... ¿Por qué cojones tiene que tener algún sentido mas allá del mero hecho de existir por pura casualidad?

Veinte. ¿Alguien podría alguna vez explicarme de una manera irrefutable el concepto de "Universo infinito"? Aparte de la estupidez humana, y la numeración a la que siempre le podrás sumar 1, no concibo la idea de algo físico y tangible que no tenga un final.

Veintiuno. Y si el Universo es finito ¿que hay mas allá de sus límites?

Veintidós. ¿Qué produce esos ruidos que solo oímos por la noche cuando estamos solos?

Veintitrés. ¿Por qué nos cuesta tanto ser honestos con nosotros mismos y ocultamos nuestros auténticos deseos bajo el manto de lo "políticamente correcto", cuando en realidad "política" y "correcto" son palabras antagonistas?

Veinticuatro. Cuando cualquier animal tiene una necesidad, hace lo que sea necesario para satisfacerla. Cuando tienen hambre, comen. Si tienen sed, beben. Cuando necesitan evacuar sus excrementos, cagan y mean. Cuando tienen sueño, duermen. Si les apetece reproducirse, follan. Siempre obran en consecuencia... ¿Por qué los insulsos seres auto-denominados humanos seguimos creyéndonos mas inteligentes por hacerlo todo siempre mas complicado?

Veinticinco. De verdad, no tiene gracia. ¿Por qué no enterramos ya la dichosa rima? Sinceramente, apesta.

Veintiséis. ¿En que pensarán mis gatos cuando me miran fijamente a los ojos?

Veintisiete. ¿En que estarás pensando ahora mismo tu, mientras lees todo esto?

Veintiocho. ¿Sigues ahí?

Veintinueve. ¿Por qué tenemos que tomar las decisiones mas importantes para nuestro futuro cuando menos experiencia de la vida tenemos y estamos menos capacitados para ello?

Treinta. En serio ¿Qué os pasa a las mujeres, que siempre anheláis justo lo contrario de lo que sois o tenéis? Las rubias se tiñen de moreno, las morenas de platino. Las que tienen pelo liso se lo rizan,  y las de ensortijados cabellos se lo alisan. Cuando tenéis en vuestras manos al "príncipe azul", lo rechazáis o engañáis con el "demonio de rojo"... Si os pedimos sexo os duele la cabeza, pero si os rechazamos nosotros, es porque somos maricones o impotentes.

Treinta y uno. ¿Cuantas respuestas tendrán estas treinta y una preguntas?